Duerme bien y no pierdas en el intento

Vida y estilo Calendario 16 ene 2021 Paulina Martínez

Porque dormir no es sinónimo de descansar, y es momento que se hable del tema con la misma seriedad que se hace para temas de salud. Invariablemente, todo ser humano necesita dormir, para poder continuar caminando sobre este planeta. Se trata de un hecho que por mucho que uno consiga dormir tres horas diarias y aún así ser “productivo” durante el día, es relevante para nuestra salud mental y física, porque de lo contrario estamos firmando una sentencia de una larga lista de problemas de salud. 

Es decir, dormir es mucho más que cerrar los ojos para aterrizar en el mundo de los sueños. En realidad, es todo un proceso fascinante, porque aunque uno esté dormido, el cuerpo sigue trabajando. Al momento de “apagar nuestro cerebro”, las funciones de restauración, la adaptativa y la de preservación, que incluyen biosíntesis de moléculas como proteínas, regulación de metabolitos, selección de conexiones neuronales, generación de nuevas neuronas y mantención del Sistema Inmune, comienzan su jornada laboral. 

Todo este trabajo, de inicio, se trata de un procesamiento de la información que hemos adquirido en el día, al igual que de una modulación de nuestras conductas y acciones.

En otras palabras, dormir nos ayuda a organizar nuestros pensamientos, para que así podamos despertar descansados y listos para enfrentarnos a un nuevo día. Entonces te preguntarás, si eso significa dormir, ¿por qué no siempre despierto descansado, sino todo lo contrario? 

Para empezar, una mala calidad de sueño afecta directa o indirectamente a todos nuestros sistemas, en distintas etapas de nuestras vidas. Por ejemplo, dormir mal puede provocarnos problemas con nuestro metabolismo, nuestra propia respiración, incluso nos puede afectar mentalente, ya sea psicológica o físicamente. 

Los problemas del sueño inician cuando tenemos problemas que afectan directamente nuestros ciclos circadianos, como también no darle la importancia a las horas que debemos tomar para lograr descansar, sin interrumpir nuestros procesos naturales. 

De cualquier manera, dormir mal trae los mismos problemas para los distintos motivos, y es que principalmente atrae riesgos cardiovasculares. Igualmente, el cuerpo tiende a subir de peso, nuestra presión arterial aumenta, lo que puede traer enfermedades o patologías cardiovasculares como los infartos o los ataques cerebrovasculares. 

Igualmente, no descansar debidamente nos lleva a tener problemas cognitivos o de memoria, lo que podría traducirse en problemas de concentración, hiperactividad o trastornos para el aprendizaje. 

Y aunque parece evidente saber si estamos durmiendo bien o no, lo cierto es que muchas veces puede parecer confuso. Para eso, los expertos en el sueño recomiendan una autoevaluación para que, de una vez, resolvamos el enigma y cuidemos de nuestra salud. 

 

Antes que nada, pregúntate: 

  • ¿Cuando despierto estoy descansado?
  • ¿Ronco, y de ser así, hago pausas respiratorias o amanezco muy cansado?
  • ¿Para conciliar el sueño, tardo más de 30 minutos, o despierto contínuamente en la noche con dificultad para volver a dormir?
  • ¿Mis piernas me ocasionan molestia, por lo que tengo la necesidad de levantarme y moverme antes de poder quedarme dormido?

Si contestamos con un sí, al menos en alguna de estas preguntas, entonces estamos teniendo problemas para dormir y eso, como ya vimos anteriormente, en definitiva no es para nada sano. Es por eso que seguir las recomendaciones de los expertos en el sueño, es la mejor opción para conseguir tener una mejor salud, y además un mejor descanso. 

Es  decir, más allá del tema de salud (que es lo más importante), ¿quién no quiere realmente sentirse bien descansado y con energía suficiente para existir en el día?

 

Consejos prácticos y completamente funcionales:

  • Mantén horarios regulares y crea una rutina antes de acostarse.
  • Evita trabajar hasta tarde y date un espacio de desconexión que incluya apagar aparatos electrónicos una hora antes de acostarte.
  • Si sufres de insomnio, evita una copa de vino en la cena, un café y ver televisión en el dormitorio.
  • Realiza ejercicio regularmente y lejos de la hora de sueño.
  • Cena liviano. No es recomendable acostarse habiendo comido o ingerido algo muy pesado. Si no tienes el hábito, puedes incluir una colación antes de dormir, como una fruta, yogur, etc.
  • Evita las siestas y si son realmente necesarias, que sean breves (no más de 30 minutos) y lo más temprano posible o lejos de la hora de sueño.

 

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